La verdad es que la marca sueca Volvo, nos ha ido mostrando durante el último año, un montón de novedades y fórmulas de propulsión alternativas, que ya quisieran muchas marcas. Lo cierto es que la marca sueca, es una de las que más se está preocupando por el medio ambiente, y en este caso, os traemos una noticia que demuestra inteligencia y eficiencia a parte iguales. Y es que Volvo de ha asociado con la compañía SKF para desarrollar un KERS de fibra de carbono, y que podría mejorar el consumo medio en un 20%. Se trata de un proyecto experimental que se iniciará en otoño de este mismo año, y que serviría para poder aprovechar esa energía que desperdiciamos durante la frenada.
En el caso de Volvo, el KERS (Kinetic Energy Recovery System), se
montaría justo en el eje trasero a diferencia del tradicional, que suele
ir instalado justo detrás del motor y el embrague, en la zona delantera
de los coches. De esta forma, y durante las fases de desaceleración, la energía de frenado se almacena en el KERS en forma de rotación (llegando
a alcanzar hasta las 60.000 rpm). Cuando volvemos a acelerar el coche,
es cuando el KERS entregaría en el eje trasero toda la energía
almacenada durante la fase de frenado, funcionando como un motor
auxiliar y disminuyendo el consumo en hasta un 20%.
Además, y como novedad, si el KERS tiene energía almacenada en él,
detendría el motor mientras estamos parados en un semáforo, y también
daría energía a los sistemas multimedia o auxiliares del coche como el
aire acondicionado, además de servir de motor de arranque para el motor
de combustión. Al ser un sistema que almacena energía cinética
en su interior y no en baterías, la energía almacenada sólo duraría
hasta el que KERS dejase de girar, lo que supondría que sólo
puede almacenar energía durante un tiempo limitado, pero suficiente para
reducir drásticamente el consumo.
Viendo las características de este tipo de sistemas, no es difícil
imaginar que en situaciones de muchas frenadas y aceleraciones, el
sistema funciona mejor, como por ejemplo en las grandes ciudades. De
todas formas, aún queda bastante hasta que esta tecnología
llegue a las carreteras, y deberán probar muchas alternativas hasta ver
el KERS final, tal y como ha afirmado el propio Derek Crabb, Vicepresidente de Ingeniería de Powertrain, quién aseguró que:
Sabemos que Volvo no es la primera en probar esta
solución. Pero hasta ahora nadie ha aplicado dicho sistema en el eje
trasero en un coche con tracción delantera. Aún deberemos
respetar los plazos de desarrollo antes de emitir un juicio, ya que este
dispositivo podría equiparse en los coches de producción, en unos pocos
años. Esta tecnología es relativamente barata y se puede
utilizar en cualquier tipo de coche de cualquier segmento, no sólo en
los más caros como es el caso de los modelos híbridos. Por lo que este
sistema podría tener un papel crucial en la reducción de las emisiones
de CO2 en un futuro cercano.
De todas formas, que mejor que dejaros con un vídeo para ver el funcionamiento de este simple e ingenioso sistema.