En estos tiempos que corren si una marca de automóviles no está al día en lo que a tecnología híbrida y de eléctricos se refiere, está sumida al fracaso, dado que este tipo de mecánicas se impondrán en un futuro, y según muchos podrían llegar incluso a remplazar a los actuales motores de combustión. En esta carrera tecnológica los fabricantes chinos ya han tomado sitio y siguen de cerca los avances que se producen en Occidente para planificar su incursión en el mercado.
Tan de cerca siguen estos avances que sin ir más lejos Chery, una empresa con capital estatal chino, podría haber recibido documentación industrial de gran valor sobre la tecnología de vehículos híbridos de General Motors.
Aunque Chery niegue haber tenido algo que ver en el asunto, es un hecho
que el caso de espionaje industrial existe, y que un ingeniero
contratado en el año 2000 y su esposa han estado durante años copiando
documentos de la marca estadounidense.
A día de hoy Shanshan Du y su esposa Yu Qin se enfrentan a cargos de “tráfico de secretos industriales”,
un delito que en Estados Unidos se considera una “amenaza para la
seguridad nacional” y que por lo tanto podría acarrear a esta pareja
hasta 20 años de prisión. Aún no se ha confirmado que Chery recibiese o
hiciese uso de esta información, lo que sí parece probado es que la
pareja estableció acuerdos con el fabricante chino para pasarles
información muy valiosa a través de su compañía Millenium Technology
International.
El espionaje industrial está a la orden del día.
Normalmente el “espionaje” es mucho más sutil, hablamos de ingenieros y
diseñadores que pasan de una marca a otra y lógicamente aprovechan sus
conocimientos adquiridos para la nueva empresa en la que trabajan. Lo
que por suerte no parece tan habitual es que algún empleado trafique con
planos, documentos clasificados y tecnologías que a sus desarrolladores
les han podido costar cientos de millones de euros.
No sabemos como terminará el caso. De momento el FBI estima que la información robada podría tener un valor superior a los 30 millones de euros. Mientras Chery niega su conocimiento de los hechos y cualquier conexión con los dos implicados.
|