Durante la cumbre entre los países de América Latina y la Unión Europea que se realizó en Madrid, comenzó a delinearse un posible calendario de reducciones arancelarias en el rubro automotor, por si se concreta la alianza entre los dos bloques económicos.
Así como los autos fueron los primeros
beneficiados por la eliminación de las barreras arancelarias durante los
primeros años del Mercosur, los autos también podrían ser los
principales favorecidos de un posible acuerdo Mercosur-Unión Europea,
que cobró fuerza a partir de la cumbre entre los presidentes de la
región que se realizó esta semana en Madrid, España.
A pesar de
la resistencia de algunos países europeos –como Francia- los analistas
políticos de ambos continentes ya dan casi por sentado que la relación
entre el Mercosur y la UE terminará tarde o temprano en “matrimonio”.
En el Viejo
Continente no ocultan su interés por ganar participación en el mercado
sudamericano, especialmente en el pujante Brasil. Y desde Sudamérica lo
ven como la posibilidad de ampliar aún más sus exportaciones a un
mercado muy demandante de materias primas, bienes y servicios.
En
el 2006 fracasó un primer intento de lograr una alianza, pero la crisis
financiera europea y el buen momento que atraviesa el Mercosur
–básicamente gracias al motor brasileño- dejaron en claro que el acuerdo
entre los dos bloques se producirá más pronto que tarde.
Sin
embargo, todavía es temprano para establecer fechas de aperturas de
fronteras para el tráfico de bienes y se sabe que el cuello de botella
se producirá al momento de discutir los aranceles de importación.
En
Madrid se acordó que el rubro automotor sea uno de los primeros globos
de ensayo de este probable “matrimonio”.
Tal como en su momento ocurrió dentro del Mercosur, ya se acordó que
habrá un calendario para comenzar a reducir aranceles y permitir que
Europa exporte a nuestra región autos terminados y piezas con gravámenes
más bajos de los que paga hasta ahora.
En la Argentina, dos de
los principales fogoneros de una alianza Mercosur-UE son justamente dos
líderes de la industria automotriz: Viktor
Klima, presidente de Volkswagen
Argentina, y Cristiano Rattazzi,
presidente de Fiat Auto Argentina.
Resta
saber cómo reaccionará el fuerte lobby de la industria automotriz del
Mercosur ante lo que podría ser una notable mejora de la competitividad
en los precios de los autos europeos que se venden en la región. Pero no
hay dudas de que -con una oferta más amplia, atractiva y accesible- los
primeros beneficiados serán los consumidores.
|