Este año se celebra el 50º aniversario del Renault 4, uno de los modelos más populares y carismáticos que el fabricante francés ha ofrecido en toda su historia. Como no podía ser de otra forma, este tipo de efemérides siempre van acompañadas de concentraciones de todo tipo, de stands especiales en ferias y salones, de concursos de diseño, etc. No obstante, la guinda a un año repleto de tributos al utilitario francés la pondrán tres aficionados franceses, quienes han desarrollado una especie de prototipo/silueta/arefacto con el que tomarán parte en la Bonneville Speed Week, un evento que se celebra cada año en los lagos salados de Utah y donde la velocidad pura y dura es el denominador común entre todos los participantes.
En esta ocasión, Renault
no ha querido mantenerse al margen de un proyecto tan surrealista como
tentador. En este sentido, los “Trillizos de Bonneville” (así se hacen
llamar los artífices del proyecto) contarán con la inestimable ayuda del
departamento de vehículos clásicos de Renault, así como de
Renaultsport. El resultado es un prototipo basado en la carrocería de
una furgoneta Renault 4, aunque las similitudes entre el popular Renault
y el vehículo que tomará la salida en Bonneville acaban prácticamente
ahí. Como si de un desguace se tratara, el Renault 4 Bonneville Special
(a falta de nombre oficial) contará con el motor de un Renault 5 Turbo,
aunque con una potencia que para la ocasión asciende a los 290 CV. Se
trata del mismo motor que la casa francesa utilizó en el campeonato
francés de turismos en el año 1983. Para la caja de cambios, se ha
recurrido a una unidad heredada de un Renault 25 GTX Turbo, a la que se
le han alargado los recorridos con el fin de obtener una velocidad
máxima lo más elevada posible. Para los frenos, los ingenieros se han
decantado por los frenos delanteros de un Renault 25; mientras que atrás
se ha optado por los del más moderno Renault Clio.
Los elementos de seguridad son los que podemos encontrar en cualquier
coche con unas mínimas aspiraciones deportivas: barras antivuelco,
extintor, asientos deportivos, arneses de seguridad, etc. El resultado,
aunque por ahora tan sólo tengamos un par de renders y ninguna
imagen oficial, es una carrocería prácticamente de serie, y que brilla
por su manifiesta falta de aerodinámica, a la que se han añadido unos
cuantos componentes sacados del baúl de los recuerdos de Renault. No
obstante, y a pesar de lo que pueda parecer a simple vista, el objetivo
final no deja de ser ambicioso: alcanzar los 280 km/h y convertirse de paso en el Renault 4 más rápido de todos los tiempos.
Para saber si lo consigue o no tendremos que esperar a la semana del 13 al 20 de agosto, en la que se celebrará la Bonneville Speed Week.
Ya de entrada, creo que este proyecto es el mejor tributo que se le
podía haver hecho al medio siglo que ha pasado desde que el Renault 4
fuese presentado en 1961 (un modelo que se mantuvo en los concesionarios
hasta 1992).
|