Rápido y Furioso 5: Para los amantes de la acción y los autos.
03.05.2011
Tuning
Participa un Tomaso Pantera de 1972, el Corvette GS descapotable del año 2007 y un Ford GT 40. Se destrozaron 200 de los 300 autos utilizados.
Rápido y Furioso 5, marca el retorno de una de las películas más
aclamadas por los cinéfilos amantes de la acción y los automóviles. Este
quinto largometraje de una serie cuya primera entrega se rodó hace más
de diez años en Los Ángeles, posteriormente, ha desfiló por las
soleadas playas de Miami, para trasladarse en la tercera entrega a los
campeonatos de drif en Tokyo y mostró en una cuarta ocasión la delgada
línea que separa la vida y la muerte en las carreras celebradas en el
interior de los túneles clandestinos que unen México y Estados Unidos.
La familia, la lealtad y el sacrificio son los principales argumentos
alrededor de los que gira su acción. Unos valores que se encuentran
presentes en la salida de la cárcel de Dom, gracias al apoyo de Brian.
Un hecho que unirá a los dos principales protagonistas hasta tal punto,
que parecen hermanos. Vin Diesel señaló que "mucha gente piensa que la
saga sólo va de coches y velocidad, pero los personajes aportan el toque
humano y la hacen mucho más real".
Por su parte, la actriz española Elsa Pataky encarna el papel de Elena,
uno de los principales símbolos de lealtad, además de nexo de unión
entre Dom y Hoobs, un personaje con un código ético muy arraigado que
cree que los malos deben desaparecer de la faz de la tierra.
La producción que tuvo un elevado costo, destinó su principal partida al
empleo de alrededor de 300 vehículos, que en su mayor parte fueron
rediseñados ya que tenían que simular el paso del tiempo en un mismo
modelo, por lo que necesitaron varios ejemplares idénticos, a lo que se
añadió el rodaje de escenas peligrosas, entre las que se incluía el
asalto a un tren enmarcha y el lanzamiento de un coche desde ese mismo
convoy.
El vehículo más importante de todos ellos es el Dodge Charger, todo un
icono de la década de los 70. Empleado en el asesinato del padre de Dom,
representa una extensión de su personalidad.
En el atraco al tren, que desarrolla el hilo argumental de la película,
fue necesaria la participación de un Tomaso Pantera de 1972, el Corvette
GS descapotable del año 2007 y un Ford GT 40, con lo que Fast &
Furious se convierte, de nuevo, en una auténtica saga de automóviles.
Fue durante esta parte, en la que 200, de los 300 vehículos adquiridos
fueron destrozados, por lo que no se podían permitir el lujo de fallar
en el rodaje. La principal extravagancia está presente en un bólido de
naturaleza militar, el Armet Gurkha F5, que además de su nombre asombra
por sus 9 toneladas de peso en vacío.
La brutal fuerza de Rápido y Furioso se puede apreciar una vez más en
pantalla grande, con esta quinta versión, que será tan impactante -o
más- que las cuatro anteriores.