Por quinto año consecutivo, Nobuhiro “Monster” Tajima se corona como campeón en el Ascenso Internacional a la Cima de Pikes Peak, y ya van cinco veces consecutivas. El tiempo marcado fue de 10’ 11.490”, tan sólo 10 míseros segundos separaron al japonés de batir su propio record y bajar de los 10 minutos que aún sigue siendo la insuperable barrera de una de las cimas más famosas del automovilismo.
Ni tan siquiera Rhys Millen y su Hyundai
PM580 diseñado a medida pudieron con el
rabioso Suzuki SX4 de Tajima.
Hablamos la categoría Unlimited, de auténticos
prototipos que nada tienen que ver con cualquier otra cosa que se mueva
por carreteras públicas, bólidos con chasis y carrocerías extremadamente
ligeras, todo tipo de elementos aerodinámicos, motores turboalimentados
que en muchos casos rozan los 1.000 CV y que escupen fuego por el
escape.
Sólo 30 segundos por detrás de Tajima, con 10’ 39.534”
tenemos a Paul Dallenbach y un exótico monoplaza preparado para
la ocasión con un extravagante sistema de alerones que lo convierten en
una mezcla de Fórmula 1, Buggy, coche teledirigido y máquina
quitanieves (al menos estéticamente). Éste era otro de los candidatos
para batir la barrera de los 10 minutos, pero tuvo que conformarse con
quedar segundo tras el incombustible Tajima. 
Probablemente la subida más esperada tras la del japonés era la de Rhys
Millen y su prototipo Hyundai PM580,
una especie de barqueta de Le Mans adaptada para Pikes Peak. Los
problemas mecánicos le impidieron superar a Tajima y a Dallenbach, y tan
sólo pudo quedar tercero con un tiempo de 11’ 06.208”,
muy lejos del objetivo de 10 minutos que se habían marcado.
Para terminar les dejo un escalofriante vídeo con imágenes
del ascenso de Rhys Millen en 2009 (al volante de un Hyundai
Genesis preparado) con el que se podran hacer una idea de la
espectacularidad y el riesgo que asumen los corredores en una carrera de
estas características.
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