Entre las noticias casi diarias sobre el avance del desarrollo de los coches eléctricos, las caras de asombro con diseños futuristas y planes a futuro sobre lo cómodo que será intercambiar las baterías de los futuros coches eléctricos, parece que nadie pensó en el abastecimiento de litio, un componente principal de las baterías que suministran energía a estos coches y que, tarde o temprano, deberían mover al mundo.
¿De dónde sale el litio necesario? Da la casualidad de que más
de la mitad de las reservas mundiales de litio del mundo, se encuentran
en Bolivia. Los japoneses, ni lentos, ni tontos, han comenzado
a asegurarse de que van a poder tener acceso a estas reservas y
para ello sobornará
ayudará a Bolivia con importantes cantidades de dinero.
De acuerdo al periódico japonés Nikkei,
entre mayo y junio llegarán al país andino “cientos de millones de
dólares” para ayudar a construir una planta geotermal planeada por el
gobierno boliviano. Esta ayuda incluira 4.7 millones en
instalaciones de paneles solares en hospitales de la ciudad de La Paz,
la construcción de una planta procesadora de piel de alpaca y la ayuda
para poner en funcionamiento la televisión digital en su territorio.
Además de todo esto, Japón estaría comprometido a planes
industriales y de cooperación a futuro con los bolivianos. Pero
no solamente es Japón quien está detrás del litio boliviano. Francia y
Brasil son otros dos países interesados en establecer una industria de
extracción de litio, a costillas de los bolivianos,
quienes tendrán la libertad de decidir, en este año, a quienes
le abrirán el cofre de Pandora y bajo qué condiciones.
|