Alan Taub es el encargado global de I+D (investigación y desarrollo) de General Motors. Un puesto de máxima responsabilidad cuyas acciones influenciarán de manera muy importante la dirección que la movilidad tomará en los próximos años. Suena muy fuerte pero es así de cierto. Estamos en una época de transición entre los automóviles tradicionales y las propuestas de cero emisiones, materializadas bien en los eléctricos – la teoría que más fuerza cobra – o bien en las células de combustible de hidrógeno.
Entre las conclusiones que Autocar ha extraído de su entrevista con el
señor Taub hay una idea de trasfondo. Los coches como los
conocemos tienen los días contados. Según Alan la primera
ofensiva por parte de General Motors será expandir la tecnología Voltec a
una gama más amplia de coches, pero siempre dentro de unos tamaños y
pesos contenidos. Aún evolucionando la tecnología Voltec,
SUVs y pick-ups serían demasiado pesados para ella, y perderían mucha
eficiencia.
Para este tipo de vehículos los biocombustibles y las células
de hidrógeno son el futuro a medio plazo. Siguiendo con el
tema Voltec, tampoco será posible adaptar esta tecnología a coches más
pequeños que el Chevrolet
Volt. Son razones de packaging, la batería no cabría sin perder
mucho espacio interior. La apuesta por los coches pequeños pasa por los
eléctricos puros, coches de muy pequeño tamaño y puede que incluso
individuales, tal y como nos adelantaron hace poco más de un mes con el GM EN-V Concept.
Interrogado acerca del estado de desarrollo del programa de
hidrógeno, Taub asegura que los costes de esta tecnología han bajado
enormemente, al mismo tiempo que aumentaba
su seguridad, autonomía y prestaciones. Para 2020 un coche
de hidrógeno será tan barato de producir como uno de combustión interna
ya que las células apenas llevan ya metales preciosos. En 2020 se
estima que los costes de un motor térmico serán altos debido a la
necesidad de complejos sistemas de tratamiento de gases.  Y llega el mazazo final, la conclusión de Taub es que antes de
2020 será más barato a nivel global operar con un coche eléctrico que
uno de combustión interna debido a los crecientes costes del
petróleo. Así que señores, disfrutad los 10 años de vida que le queda a
la combustión interna, ¿es la hora de un último capricho? ¿Es pronto
para dar el paso a los eléctricos?
|