Bill Warner pone su Hayabusa de récord a 501,94 kmh.
25.07.2011
Curiosidades
Hace unos meses os hablamos de Bill Warner, un estadounidense fanático de la velocidad, habitual de eventos de aceleración y velocidad punta como la Texas Mile. Su anterior récord con una Suzuki Hayabusa tremendamente preparada nos dejó para la posteridad un escalofriante vídeo a bordo; entonces se llegaron a alcanzar los 450 km/h. La locura no ha hecho más que asomar, ya que hace un par de días batió con la misma moto su plusmarca: Bill Warner ha puesto su Suzuki Hayabusa preparada a nada menos que 501,94 km/h.
Una ridícula velocidad, casi 100 km/h sobre la velocidad punta del
Bugatti Veyron, más rápido que cualquier helicóptero y similar al
crucero de un jet regional de pequeño tamaño. Por supuesto, su Suzuki
Hayabusa ha tenido que recibir una preparación aún más radical.
Su motor 1.3 de cuatro cilindros en línea tiene ahora un turbo Garrett
de mayores dimensiones, mayores refuerzos internos en pistones y bloque,
un nuevo escape, suspensión Ohlins ajustable y diferente equipamiento
electrónico de control.
Un detalle curioso es que esta moto no cuenta con un sistema de refrigeración,
puede circular durante aproximadamente medio minuto a plena potencia
antes de que el sistema se apague por sobrecalentamiento. En pos de la
ligereza y por una pura necesidad aerodinámica, se ha carenado el
chasis, pero no es una moto streamliner, el piloto aún va sufriendo el
golpe del viento. Viento que es huracanado cuando esta moto desata toda
la potencia de un motor para el que el adjetivo “apretado” se queda
corto.
El pequeño bloque de 1.299 cc desarrolla una potencia aproximada de 1.000 CV y más de 650 Nm de par motor.
Los neumáticos Continental viajan durante bastante tiempo a una
velocidad para la que no están diseñados, una velocidad en la que el más
mínimo error puede provocar una caída. Y una caída a 500 km/h no es de
fácil supervivencia, por muy protegidos que vayamos. El propio Bill
Warner comentaba tras la experiencia que la parte de aceleración no es
lo complicado, es detenerse lo que verdaderamente cuesta.
Aunque la pista del aeródromo militar abandonado donde se ha batido el
récord previo tiene casi 2.500 metros de largo, le han sobrado menos de
100 metros, con la moto derrapando, dando pequeños botes y agitándose en
una frenada desde el medio millar de km/h. La moto no tiene paracaídas,
por lo que tiene que confiar en sus discos de freno, que no parecen
especialmente reforzados. Es posible que una velocidad superior sea
posible, pero hará falta más pista… y más potencia. No creo que sea un
problema para Bill Warner.