Desde años atrás nos hemos ido maravillando por lo que supone el Bugatti Veyron que no sólo ha significado un hito en la historia tecnológica del automóvil sino que además ha mantenido la hegemonía del coche más potente de serie durante mucho tiempo. Casi casi nos conocemos todos sus datos técnicos de memoria y a nadie se le olvida que posee 1.001 CV en la parte trasera.
Para la mayoría de nosotros el millar de caballitos está ya cerca del
límite razonable pero parece que no a todo el mundo le parece así.
Motorline ofreció hace muy poco unas declaraciones de Ferdinand
Piëch, el presidente de Volkswagen, en las que se recogen que
en la “cesta” de novedades del grupo Volkswagen hay un nuevo
vehículo con 1.200 CV. Como bien recoge nuestra fuente, no
parece que semejante potencia la tenga un ilógico Polo GTI extremo (que sería como multiplicar un GTI normal europeo por seis).
Con esa información no nos llega para poder concretar nada. Para
empezar porque estas palabras las pronunció durante una conferencia en
la Universidad de Tecnología de Viena y parece extraño que semejante
pista la diga en un sitio como ese. Tampoco sabemos si podría hablar de
un hipotético coche de carreras o, de estar hablando del Veyron, si será
el rumoreado Veyron GT del que se esperaban 1.350 CV o
será la siguiente generación, o mejor dicho evolución. 
Desde luego si en los deseos de Piëch está el de que su grupo posea
el coche más rápido y potente tiene mucho sentido que nazca un Veyron, o
cualquier otro superdeportivo, con semejante potencia. La hegemonía del
Veyron actual ya ha temblado, el Koenigsegg CCXR con 1.018 CV ya
le ha puesto las pilas y cada día conocemos superdeportivos más
artesanos, si cabe más que el Veyron, que le igualan o superan en
potencia.
A mi me parecería perfecto que sacasen un Veyron así pero creo, y lo
pensamos casi todos, que no todo está en los caballos. Para hacer un
coche grandioso hace falta trabajar mucho todas sus partes. Así puede
que Piëch pueda hacer cambiar de opinión a Ron Dennis y que el nuevo Veyron se convierte en
nuestro siguiente coche de la década.
|