Mediante un video es imposible que lo sepamos, pero podemos acercarnos un poquito más a imaginárnoslo que si simplemente vemos una fotografía o intentamos reproducirlo con vuestra mente.
Yo puedo decir que (en circuito, por supuesto…) he ido a cerca de 240 km/h en una moto y la sensación es indescriptible, así que no quiero ni imaginarme las sensaciones de aceleración y velocidad que experimentó el piloto del video.
Como siempre les recomiendo con estos videos este modus operandi: sonido alto, luz apagada, calidad HD y pantalla completa.